Un local pequeñito en Hernando del Pulgar
Chanticream nace en la calle Hernando del Pulgar, en Nervión, como tartería para llevar: porciones en vitrina y tartas por encargo. Muchos de nuestros clientes de hoy nos conocieron ahí, «al lado de casa».




Empezamos en un local pequeñito con un horno y muchas ganas. Siete años después seguimos igual: haciendo a mano cada tarta, como en casa.
No somos una pastelería de catálogo. Somos Paul, un horno, recetas que viajaron desde Venezuela y un barrio de Sevilla que nos ha adoptado tarta a tarta.
Chanticream nace en la calle Hernando del Pulgar, en Nervión, como tartería para llevar: porciones en vitrina y tartas por encargo. Muchos de nuestros clientes de hoy nos conocieron ahí, «al lado de casa».

Celebramos cuatro años con una semana de aniversario, descuentos y una tarta drip de regalo. Para entonces la vitrina ya tenía cheesecakes gourmet: queso azul con cereza, cabra con membrillo, pistacho con dátiles…

Nos mudamos a un local más grande, con muro verde, mesas y terraza. Por fin se podía tomar café con la tarta sin salir de la tienda.

Llegaron los desayunos con pan de masa madre, los rollos de canela y, con el calor, los helados artesanales. El barrio empezó a pasar por la mañana y por la tarde.

Estrenamos tardes de verano hasta las 23:30: batidos, refrescos y tarta bajo los toldos de Paco Gandía.

Nos despedimos de los desayunos para dedicar todo el tiempo a nuestra pasión. Abrimos de martes a domingo de 15:00 a 20:30. Cambiamos las mañanas para seguir endulzando vuestras tardes.




Así nos conoce el barrio. Paul es el pastelero de Chanticream: el que hornea cada día, el que desmolda el quesillo delante de la cámara y el que, si hace falta, te espera hasta que sales de trabajar para darte tu tarta.
Junto a Andreina atiende la tienda con el trato cercano que se repite en casi todas las reseñas. Y cuando alguien necesita algo especial —una tarta sin gluten, un ingrediente difícil, una tarta para llevar en avión— lo buscan hasta encontrarlo.
«Conozco a Paul, y su dedicación y cariño se nota en cada producto.»Olga R. · reseña en Google
Paul & Andreina
Cada bizcocho se bate, se hornea y se decora en nuestro obrador. Nada viene hecho.
Frescos y naturales. Mantequilla, nata, fruta de temporada y café 100 % natural.
Lo dicen las reseñas: tartas sabrosas, cremosas y nada empalagosas. Es nuestra obsesión.
Opciones sin gluten, sin lactosa y vegana por encargo, para que nadie se quede sin tarta.
